¿Qué es un aval?

Te has comprado una casa y vas a solicitar una hipoteca. Tienes todos los papeles y un contrato fijo como asalariado en una empresa. Has pedido el 100% del precio de la casa porque tendrás que pagar los gastos asociados a la compra y no quieres quedarte sin ahorros. Tienes toda la ilusión del mundo. Y llega la respuesta:

(Voz del “banco”): “Mira David, todo está bien, pero como compras solo y hay un riesgo de mercado muy alto, con altas tasas de morosidad, etc. Necesitas un aval. ¿Te puede avalar alguien?”

Piensas, pero hombre, si es una hipoteca, si no pago te quedas con la casa. Pero el banco no quiere eso, quiere la garantía que alguien le va a devolver lo que te está prestando más intereses.

Entonces ¿qué es un aval? ¿Cómo se hace? ¿Qué necesito?

En el ejemplo anterior, el aval es esa garantía, además de la propia garantía de la casa. Si no pagas, alguien, el avalista, pagará en tu lugar. El banco cobrará y no pasará nada. Ese avalista, que suele ser alguien cercano, se acordará de toda tu familia y afrontará esa deuda. Se la deberás a él, además del efecto emocional que suele traer consigo.

Para poder avalarte, esa persona necesitará cumplir con varios requisitos. El primero, no tener deudas pendientes. Sería un poco complicado que el banco confiara en alguien que no suele pagar sus deudas y responda con todos sus bienes.

El segundo requisito es que tenga ingresos. A veces no es necesario que tenga ingresos de una nómina, pero sí que los tenga de una manera recurrente. Por ejemplo, si te avala tu madre que tiene la pensión e ingresos de alquileres de viviendas.

Por último, que tenga bienes, sin cargas, con qué avalarte. Imagínate que tú no pagas y tu avalista tampoco. Entonces el banco podrá embargar sus bienes, que tampoco es lo que quiere. Es un caso muy extremo, pero puede pasar. También es una situación muy difícil para todos, a la que procurar no llegar.

En fin, depende de las condiciones del mercado. Por ejemplo, si ahora, después del efecto económico del COVID, vas a pedir un crédito para comprar un coche, lo normal es que, o eres muy solvente, o te pidan un aval. Y a lo mejor no es por ti o porque el banco desconfíe de tu capacidad de pago, sino por la incertidumbre económica que hay.

También surge en el ámbito mercantil. Cuando una empresa participa en un concurso público es muy frecuente, para garantizar su solvencia.

También cuando la empresa negocia una forma de pago con otra empresa (proveedor) a cambio de unos bienes, puede darse el caso que, para asegurar que no hay problemas de pago en el día que corresponda, se solicite un aval, en este caso bancario.

El documento de aval se firma al mismo tiempo que el contrato principal, de préstamo, de alquiler, etc y normalmente identifica al avalista y lo que avala. Puede ser un crédito entero o una parte. También el plazo y modo de ejecución del aval, es decir, si el que tiene la deuda no paga, como se le pide al avalista que lo haga en su lugar.

El mejor consejo que puedo darte es que hagas bien tus finanzas domésticas y te endeudes en niveles razonables. Reducir los riesgos y a veces, para evitar problemas a uno mismo o evitárselos al que te avala, es mejor renunciar a algo de rentabilidad y endeudarse en una cantidad adecuada, que siempre se pueda devolver.

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