Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, tercer duque de Alba, conocido como el Gran Duque de Alba, nació en Piedrahita, Ávila, en el año 1507 y falleció en Portugal en 1582. Fue un militar y diplomático español: Gobernador en los Países Bajos y en el Ducado de Milán; Virrey de Nápoles y de Portugal. Sirvió fielmente a los reyes Carlos V y Felipe II, entendiendo perfectamente los intereses universales de la España del siglo XVI.
Huérfano de padre, a edad de tres años, su abuelo, Don Fadrique, segundo duque de Alba, lo toma bajo su protección. Reside en el palacio ducal de Alba de Tormes, siendo una de sus educadores el poeta español Juan Boscán, que le ayudó a completar una formación multidisciplinar de influencia italiana, que incluía los idiomas francés, italiano, y algo de alemán, además del dominio del latín.
Desde joven muestra su afición a las armas y con 16 años se incorpora a los ejércitos de Carlos V, para la defensa de Fuenterrabía, invadida por las tropas del rey Francisco I. En agradecimiento a su valor, Carlos V le nombra corregidor de Fuenterrabía a pesar de su juventud.

Las campañas del Duque de Alba en el Mediterráneo
En 1532, el emperador Carlos V lo llama a su lado, junto a su amigo y compañero de armas Garcilaso de la Vega, para defender Viena de la amenaza del turco, Solimán el Magnífico, que terminará retirándose del campo de batalla, sin contienda alguna, ante el formidable ejército imperial.
Dos años más tarde, el corsario turco Barbarroja se apoderó del reino de Túnez, aliado de la corona española, desde donde hostigaba constantemente las costas italianas, robando, saqueando y poniendo en peligro a Roma. Carlos V formó una armada en Barcelona en la que participa el Duque de Alba, devolviendo a la monarquía el dominio sobre la parte occidental del mar Mediterráneo y al reino de Túnez sus territorios.
En 1536, las tropas del emperador cruzan desde Italia los Alpes a Francia para combatir a Francisco I, quien se había aliado con los turcos. Más tarde, defendió la frontera pirenaica y fue nombrado Capitán General del ejército imperial.
El Duque de Alba en los Países Bajos y Portugal
En 1556, los protestantes calvinistas de los Países Bajos se rebelaron violentamente contra la Iglesia Católica, por lo que el rey Felipe II encargó al Duque de Alba imponer el orden en sus territorios, estableciendo el Tribunal de Tumultos para juzgar a los responsables, entre los que se encontraban los Condes de Egmon y Horn.
El Duque de Alba también combatió con los tercios viejos y derrotó a los ejércitos de Guillermo de Orange y Luis de Nassau en las guerras de independencia de los Países Bajos.
Finalmente, le fue encomendada la misión de defender los derechos al trono Portugués del rey Felipe II frente al Prior de Crato. El Duque conquistó Portugal en una guerra relámpago. Siendo virrey de Portugal, murió en Lisboa en 1582, con la expresa orden de que su cuerpo mirase hacia España.
| Documentado porFadrique Álvarez de Toledo y Álvarez de Builla |
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