Historia de Cáceres
“Cáceres es la cabeza, Trujillo el corazón, Plasencia la que no llora, Coria se enmudeció”.
Cáceres es la segunda provincia más extensa de España, siendo la primera su vecina Badajoz. Ambas forman la Comunidad Autónoma de Extremadura y son limítrofes con Portugal.
En Cáceres existen restos de la prehistoria. Su origen puede derivar de la colonia romana Norba Caesarina, cerca de la calzada conocida como la Vía de la Plata, que unía el sur con el norte de la península.
Los visigodos arrasaron el asentamiento romano y, hasta el siglo VIII, con la invasión árabe, no se vuelve a hablar de la ciudad. De esta época nos quedan los restos de la muralla almohade y el aljibe.
La reconquista cristiana de Cáceres se produjo en el año 1229 por Alfonso IX de León, que le otorgó sus propios fueros, reservando una notable porción de tierras para las órdenes militares de Santiago y Alcántara.
Más adelante, con los Reyes Católicos, hubo un gran florecimiento de la ciudad y decisivos personajes extremeños participaron en la conquista de América, como Hernán Cortés en Méjico, Pizarro en el Perú, Francisco de Orellana en el río Amazonas o fray Nicolás de Ovando, gobernador de la isla La Española, entre otros.
Las sucesivas guerras sufridas durante los siguientes siglos provocaron el decaimiento de las tierras extremeñas: la guerra de las Comunidades con Carlos I, la guerra de la Restauración portuguesa que culminó con la independencia de Portugal, y la Guerra de la Independencia española contra las tropas napoleónicas.
En el siglo XIX, Cáceres tuvo un crecimiento importante gracias al hallazgo de las minas de fosfatos, llegando el ferrocarril en 1881.
Qué ver en Cáceres: monumentos y naturaleza

El casco antiguo de Cáceres es en sí mismo un monumento cercado por su muralla. En él se cobijan:
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La Concatedral de Santa María
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La iglesia de San Francisco Javier, de estilo barroco
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La iglesia de San Mateo, de portada plateresca
La muralla conserva diferentes torres y puertas de entrada, como:
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El Arco de la Estrella, con la Torre de Bujaco, símbolo de la ciudad, que comunica la Plaza Mayor con el recinto amurallado
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El Arco del Cristo, el más antiguo de la muralla
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La Torre de los Púlpitos, levantada tras la reconquista
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La Torre de los Pozos, la más alta de todas ellas
También destacan palacios como:
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El Episcopal, del siglo XIII
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El de las Veletas, sobre las ruinas de un alcázar musulmán
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El de los Golfines de Abajo, con su fachada plateresca
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El de los Golfines de Arriba
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El de las Cigüeñas
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El palacio de Mayoralgo, o los palacios de Godoy y de Carvajal
Naturaleza en la provincia de Cáceres

La provincia posee una gran riqueza natural:
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El Parque Nacional de Monfragüe
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La Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos
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El Espacio Natural de los Barruecos, en Malpartida de Cáceres
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La Sierra de Gata
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El Valle del Jerte, famoso por la floración de cerezos
Pueblos y monumentos que ver en Cáceres

También puedes visitar bellas poblaciones como:
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Plasencia, con sus dos catedrales
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Trujillo, con la estatua de Pizarro en la plaza Mayor
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Coria, con su catedral de Santa María
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Hervás, con su judería y su castañar gallego
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Alcántara, con su puente romano sobre el Tajo
Y no podemos olvidar:
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El Monasterio de Yuste
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El Monasterio de Guadalupe, con cuadros de Zurbarán
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Jarandilla de la Vera, con su castillo, hoy Parador de Turismo
Gastronomía de Cáceres y Extremadura

La gastronomía extremeña es rica en productos como:
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El jamón ibérico
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El pimentón de la Vera
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La cereza del Jerte
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Quesos como el de La Serena, Ibores o la Torta del Casar
Y platos típicos como:
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La morcilla patatera
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Las migas extremeñas
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La chanfaina
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El cojondongo
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El zorongollo
Y como postre, el popular Técula Mécula.