EL IMPERIO ESPAÑOL
El primer imperio global de la historia
El Imperio español fue uno de los más grandes y poderosos de la historia; pero,
¿sabes por qué se le considera el primer imperio global de la historia?
En este video te vamos a contar el origen del imperio y las fechas claves, las razones de su expansión, su extensión territorial en la época de máximo apogeo, así como las causas de su decadencia y desaparición, para terminar con el legado que dejó España desde el siglo XVI al XVIII y que pervive en la actualidad.
EL ORIGEN DEL IMPERIO
El origen del imperio se remonta al año 1469 con el matrimonio de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando que unificaron Castilla (un reino terrestre que poseía la mayor parte de la Península Ibérica) con Aragón (un reino marítimo que dominaba territorios como Cataluña, Valencia, Baleares, Nápoles o Sicilia).
En 1492, la expedición española capitaneada por Cristóbal Colón llegó a América y con ello se abrió la posibilidad de la conquista y colonización de un inmenso continente, hasta entonces desconocido por el resto del mundo.
En 1516, cuando Carlos I de España y V de Alemania, nieto de los Reyes Católicos, fue nombrado rey de España incorporó varios territorios europeos al Imperio Español, como Países Bajos, Austria, Borgoña en Francia y el Milanesado en Italia.
Entre los años 1519 y 1522 la expedición de Magallanes y Elcano, completo la primera vuelta al mundo pasando por Asia, lo que abriría la posibilidad a conquistas españolas en esta zona del mundo, como las Islas Filipinas.
RAZONES DE SU EXPANSIÓN
Las razones de la expansión del Imperio Español se hicieron especialmente visibles en la época de Felipe II, que fue el monarca más poderoso de su tiempo.
En primer lugar, la defensa y expansión del catolicismo fue uno de los principales objetivos de su reinado. En América se llevó a cabo la evangelización de los pueblos indígenas a través de las órdenes religiosas; en Europa, en los Países Bajos o Francia, se defendió el catolicismo, frente al protestantismo.
Desde la Edad Media, España era una gran potencia naval, con una gran tradición marinera. Este poder naval se consolidó con los recursos procedentes de América que permitieron financiar ejércitos y flotas y construir fortificaciones.
El comercio marítimo también fue esencial en la expansión del Imperio español. América proporcionó grandes cantidades de oro y plata, asi como nuevos productos como el cacao, el tomate, el azúcar o la patata. España controlaba rutas comerciales que conectaban Europa, América y Asia, como el Galeón de Manila.
Finalmente, la organización administrativa creada por Felipe II estaba muy centralizada en la Corona. A través del Consejo de Indias se controlaban los territorios americanos con un sistema de Virreinatos, gobernados por virreyes en nombre del Rey, así como gobernadores y corregidores que administraban territorios y ciudades.
EXTENSION TERRITORIAL
20 millones de km cuadrados y 60 millones de población
La máxima extensión territorial se alcanzó a finales del siglo XVIII con una superficie de unos 20 millones de kilometros cuadrados y una población de 60 millones de personas, aunque el momento de mayor poder político suele asociarse al reinado de Felipe II.
En Europa, además de la Península Ibérica, España controlaba los Países Bajos, Milán, Nápoles, Sicilia y Cerdeña.
En América: Méjico, gran parte de Centroamérica y el Caribe, toda Sudámerica (con excepción de Brasil) y territorios del actual Estados Unidos, como Florida, California, Tejas o Nuevo México.
En África, las Islas Canarias, Ceuta y Melilla, Guinea Ecuatorial y algunos enclaves del Norte de África.
Y en Asia, las Islas Filipinas y otras islas del Pacífico como las Islas Marianas y las Islas Carolinas.
La enorme extensión del imperio dio origen a la famosa expresión “el imperio donde nunca se pone el Sol”, utilizada para destacar que siempre había un territorio español iluminado por el día.
DECADENCIA Y DESAPARICIÓN
Si bien la decadencia del Imperio español fue un proceso largo, el siglo XVII puede considerarse el momento clave.
Una primera razón fue la crisis económica. Las continuas guerras y los enormes gastos de la monarquía provocaron un fuerte endeudamiento. La llegada de oro y plata de América no solucionó los problemas y contribuyó a la inflación. España tuvo que declarar varias bancarrotas.
La segunda razón fue el desgaste militar. España mantuvo numerosos conflictos en Europa, especialmente contra Francia e Inglaterra.
Otra de las causas fue el ascenso de otras potencias europeas. Con la Paz de Westfalia en 1648 y, posteriormente, el Tratado de Utrecht de 1713, España perdió buena parte de su posición dominante en Europa.
En 1808, la invasión francesa de España por el ejército de Napoleón debilitó mucho el dominio español sobre América Latina. Varios países liderados por figuras como Simón Bolívar impulsaron procesos independentistas que tendrían éxito en la primera mitad del siglo XIX.
Finalmente, en 1898, España perdió Cuba, Puerto Rico y Filipinas tras su derrota frente a Estados Unidos en la Guerra Hispano-estadounidense. Estos acontecimientos marcaron el final de España como gran potencia colonial.
Terminaba así una etapa de más de cuatro siglos de expansión y dominio imperial iniciada con la llegada de Colón a América en 1492.
EL LEGADO DEL IMPERIO ESPAÑOL
El Imperio español dejó un legado muy importante que todavía se conserva en numerosos países de América, Asia y África.
Quizá el principal legado es el idioma español que es oficial en 21 países. Hay más de 600 millones de hispanohablantes y es el segundo idioma más utilizado en Internet
La religión católica se extendió por América durante la colonización. Se construyeron iglesias, catedrales, conventos y misiones y el cristianismo pasó a formar parte de la vida social y cultural de muchas sociedades americanas.
El Imperio español también dejó una importante huella cultural. La presencia española puede apreciarse en la arquitectura, el arte o la literatura. Muchas ciudades americanas conservan edificios y centros históricos de origen colonial. Además, se crearon más de treinta universidades repartidas por toda América.
Finalmente, el mestizaje fue uno de los fenómenos más importantes. El contacto entre españoles, indígenas y africanos dio lugar a nuevas poblaciones y culturas. Esta mezcla se reflejó en las costumbres, la gastronomía, la música, el arte y las tradiciones, contribuyendo a la gran diversidad cultural de las sociedades americanas actuales.