ENSEÑANZAS DE JESUS

Las religiones míticas greco-latinas son la cuna de la civilización occidental, representan el mundo terrenal: Venus es la diosa del amor, Baco es el dios del vino, Cibeles la diosa de la fertilidad y la agricultura, etc. Estos dioses son el paradigma del comportamiento humano y el modelo a seguir de los grandes conquistadores como Alejandro Magno que decía descender de Hércules y de Aquiles, o Julio Cesar de Venus.

Jesucristo nació durante la época del emperador romano Tiberio en Judea que era una provincia del Imperio. El mundo romano estaba centrado en el hombre y en el orden establecido por las leyes y el derecho; había con una visión hedonista de la vida, del disfrute de los placeres terrenales.

Las enseñanzas de Jesús representan un salto evolutivo de la conciencia. Jesús vino a descubrirnos el Reino de los Cielos.

Y dijo Jesús: El Reino de los Cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, y que habiendo hallado una perla preciosa, fue, vendió todo lo que tenia y la compró.

Para descubrir el Reino de los Cielos, y el tesoro que encierra, vale la pena venderlo todo.

Y dijo Jesús: No hay oídos para quien no quiere oír.

Son nuestros corazones confundidos y endurecidos los que han cerrado los ojos y no quieren entender, ni oír, ante las sugerencias del mundo.

Y como dijo Jesús: Mi reino no es de este mundo.

El mundo representa todo lo terrenal, el poder, el dinero, la ambición. El lado negativo del poder es su abuso, y la tiranía; el lado negativo del dinero es la codicia y la corrupción; y el de la ambición la falta de conciencia y consideración con los demás. Cuando sube el nivel de conciencia ya no perseguimos los objetivos impulsados por el miedo, la ambición, el descontento o la necesidad de convertirnos en alguien.

Y dijo Jesús: La verdad os hará libres.

Jesús propone ser sinceros a la hora de buscar la verdad, porque hay que buscar el conocimiento dentro y fuera de nosotros. Hay que tomar conciencia de los condicionamientos sociales. La búsqueda de la verdad sólo puede hacerse intentando ser sinceros con nosotros mismos, en el autoconocimiento.

Y dijo Jesús: Dejad que los niños se acerquen a mí.

Para la búsqueda de la verdad son necesarias la inocencia y la sencillez. Los confusos procesos del pensamiento y las sugerencias del mundo, en contraposición a la sencillez e inocencia del niño, en quien no están presentes el odio, la codicia y la envidia.

Y dijo Jesús: No os angusties por vuestra vida pensando qué vais a comer; mirad los lirios del campo.

Hay que concentrarse en el presente. No hay problemas, hay situaciones. No sabemos lo que nos depara el destino o la Providencia; ni el día o la hora en qué sucederá.

Y dijo Jesús: El que quiera ser primero, que sea el siervo de todos, y nadie hay mayor entre vosotros.

Todos estamos para servir: el político , el empresario, y el ciudadano. Es la idea de verdadera igualdad.

Y dijo Jesús: El que esté sin pecado, que tire la primera piedra.

Debemos respetar la vida y no hacer juicios de los demás porque no conocemos en profundidad sus circunstancias.

Y dijo Jesús: Un hombre, al ausentarse, llamo a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y gano otros cinco. Igualmente el que había recibido dos gano otros dos. En cambio el que había recibido uno, fue, cavó un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.

Tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos. Dios confía sus dones o talentos a los hombres con la obligación de que los desarrollen mediante una respuesta fructífera y no la inactividad por miedo, exceso de precaución, cobardía o pereza. Hay que dar siempre lo mejor de nosotros mismos.

Y dijo Jesús: He aquí que él sembrador, salió, lleno su mano y desparramó los granos de simiente. Algunos granos cayeron en el camino y vinieron las aves y se los comieron. Parte cayeron en pedregales y se perdieron Otros cayeron en tierra buena y dieron una buena cosecha.

Es difícil encontrar el verdadero camino. La semilla es el mensaje, es la toma de conciencia, la apertura a la verdad de lo que es importante. Con atención y perseverancia, intentamos descubrir el tesoro del Amor.

Y dijo Jesús: Sabéis que se dijo ojo por ojo, diente por diente; pero yo os digo no hagáis frente al que os ataca; al contrario, el que te abofetea en la mejilla derecha, preséntale también la otra.

Son actitudes que recogen el verdadero amor, donde el amor esta por encima de la ley, y donde no hay juicios, es amor en estado puro.

Y dijo Jesús: Misericordia quiero, que no sacrificio.

El amor es a cambio de nada, el sacrificio pretende algo. Yo y el prójimo somos lo mismo; cuando hacemos daño al prójimo, nos lo hacemos a nosotros mismos.

Y dijo Jesús: Perdónalos, porque no saben lo que hacen.

La mayor muestra de amor de Jesús al morir en la cruz, consiste en perdonar y no culpar a nadie sobre lo que es justo o no; es una muestra de amor donde se manifiesta la gran distancia
entre las miserias del mundo y el reino de los cielos.

En las enseñanzas de Jesús:

Encontramos el contraste entre el Mundo y el Reino de los Cielos, y cómo vivir en el mundo asumiendo dicho contraste: ejerciendo el poder sin corrupción, gestionando el
dinero sin codicia y la ambición con compasión.

Para alcanzar el Conocimiento, es necesario hacerlo con sencillez y desarrollando los talentos; hay que aceptar la providencia, buscando la verdad y no haciendo juicios.

El amor esta por encima de la “ley”; cuando es necesario cura o trabaja en sábado, se ocupa de los más desfavorecidos, mujeres, enfermos y niños. Porque no son tus creencias las que te hacen mejor persona, sino tu conducta.

El mensaje de Jesucristo es un mensaje de Amor y la pregunta es ¿cómo acercarse al amor?

Tenemos que descubrirlo cómo foco de conciencia que somos, en la relación con el mundo y los demás; ese es el Reino de los Cielos.

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