La independencia de América Latina fue un proceso histórico y político que tuvo lugar principalmente entre 1810 y 1826. Supuso el final de los grandes imperios coloniales de España y Portugal, y el nacimiento de numerosas naciones soberanas que perviven hoy en día.
Las causas de la independencia fueron múltiples y complejas, entre ellas:
- Las ideas de la revolución francesa y la ilustración que defendían conceptos como libertad, soberanía popular e igualdad ante la ley.
- La independencia de Estados Unidos en 1776 que demostró que era posible romper con el poder colonial.
- La invasión francesa de España en 1808 que había creado un vacío de poder del que se aprovecharon los movimientos independentistas.
- Los monopolios comerciales impuestos por España y Portugal que ahogaban la economía latinoamericana.
- El pronunciamiento de Riego, abortó el envío de tropas desde la Penísula.
Pero quizá el factor más importante fue el descontento de los Criollos – descendientes de españoles y portugueses – que tenían poder económico, pero a los que no se les permitía acceder a altos cargos públicos, reservados para las “peninsulares”.
En este video te vamos a contar como fue la independencia de los principales países latinoamericanos, siguiendo un orden cronológico empezando por Argentina, Colombia, Méjico, Venezuela, Chile, Perú, Brasil y Cuba.
Pero antes haremos un breve retrato de Simón Bolívar, el gran símbolo de la independencia de latinoamerica.
SIMÓN BOLIVAR
Gran símbolo de la independencia latinoamericana
Nacido en Caracas en 1783, en una familia criolla adinerada, recibió una educación influida por las ideas de la Ilustración y de la Revolución Francesa. En su juventud viajó por Europa y se casó con la española María Teresa del Toro. Dedicó gran parte de su vida a organizar campañas militares para liberar distintos territorios de América del Sur y participó decisivamente en la independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, país que incluso fue nombrado en honor a él. Por este motivo es conocido como “El Libertador”. Murió a los 47 años, decepcionado por el fracaso de su proyecto “La Gran Colombia”, la unión de los cinco países que había ayudado a liberar.
ARGENTINA
El Camino del Río de la Plata
Argentina fue el primer país de América Latina que declaró la independencia de España con la llamada Revolución de Mayo de 1810, cuando Buenos Aires creó una junta de gobierno propia aprovechando la crisis española. El personaje fundamental fue el general San Martín, un militar nacido en el Río de la Plata que había servido en el ejército español, considerado uno de los mayores estrategas militares de América Latina. San Martín comprendió que para derrotar definitivamente a España era necesario controlar el Rio de la Plata que daba acceso a otos países como Uruguay y Paraguay, para luego cruzar los Andes y liberar Chile y Perú. Buenos Aires se convirtió así en el gran foco de la independencia latino americana.
COLOMBIA
Victoria en la Batalla de Boyacá
La independencia de Colombia, que entonces se llamaba Nueva Granada, se inició en 1810 cuando varias ciudades formaron juntas de gobierno aprovechando la crisis de España tras la invasión de Napoleón. La independencia estuvo ligada a la figura de Simón Bolívar. Durante cerca de diez años hubo distintos enfrentamientos hasta que en 1819 se produjo la victoria decisiva en la Batalla de Boyacá, en la zona de los Andes, que aseguró la independencia de Nueva Granada. Posteriormente se formaría la Gran Colombia junto con Venezuela, Ecuador y Panamá, si bien el proyecto fracasó en 1830.
MÉJICO
El Grito de Dolores
A diferencia de otros países, la independencia de Méjico tuvo un fuerte componente popular y social. El inició simbólico fue el famoso Grito de Dolores que pronunció el sacerdote Miguel Hidalgo, llamando al pueblo a levantarse contra el dominio español y las injusticias sociales; miles de campesinos e indígenas se unieron al movimiento, aunque Hidalgo fue capturado y ejecutado en 1811. Más tarde continuó la lucha el también sacerdote José María Morelos, quien organizó políticamente la revolución. La independencia se consumó finalmente en 1821 mediante el Plan de Iguala impulsado por el militar Agustín de Iturbide que garantizaba la independencia de Méjico, la unión de las clases sociales entre españoles y criollos y el establecimiento como única religión, la católica..
VENEZUELA
La cuna del “Libertador”
El gran protagonista de la independencia de Venezuela fue Simón Bolívar que había nacido en Caracas. Fué el primer país de América Latina que, en 1811, proclamó la independencia absoluta de España, con la destitución del representante de la Corona español. La guerra fue muy larga y dura ya que los españoles recuperaron varias veces el control del territorio. Finalmente, en 1821 con la victoria en la batalla de Carabobo, Venezuela se aseguró la independencia. La independencia venezolana fue fundamental para la liberación del norte de Latinoamérica.
CHILE
El cruce de los Andes
La independencia de Chile estuvo dirigida por los militares Bernardo O’Higgins y José de San Martín. Tras varias derrotas iniciales, el general San Martín cruzó los Andes desde Argentina y en 1818 derrotó a las fuerzas españolas en la Batalla de Chacabuco, que permitió la toma de Santiago. Al año siguiente, la victoria patriota en la Batalla de Maipú aseguró definitivamente la liberación de Chile. Después de la independencia, O’Higgins gobernó Chile hasta 1823. La independencia chilena fue clave para continuar las campañas libertadoras hacia Perú y consolidar el fin del poder español en gran parte de America Latina.
PERÚ
El último bastión español
El Perú fue el gran bastión español en Sudamérica y una de las independencias más difíciles. Mientras otros territorios ya avanzaban hacia la independencia, gran parte de la élite peruana permanecía fiel a la Corona española. San Martín entró en Lima en 1821 y proclamó la independencia peruana. Sin embargo, los realistas seguían siendo muy fuertes en el interior del país. La victoria definitiva llegó gracias a las campañas de Bolívar y de Antonio José de Sucre, especialmente en la decisiva Batalla de Ayacucho de 1824, considerada el final del dominio español en Sudamérica.
BRASIL
Una independencia diferente
La independencia de Brazil tuvo características diferentes al resto de América Latina porque pertenecía a Portugal. Brasil no sufrió guerras sangrientas. Cuando Napoleón Bonaparte invadió Portugal, la familia real portuguesa se trasladó a Río de Janeiro. Esto convirtió a Brasil en el centro del imperio portugués. En 1822, el príncipe Pedro I proclamó la independencia con el famoso “Grito de Ipiranga” y fue proclamado emperador. Tras su abdicación en 1831, el trono pasó a su hijo Pedro II de Brasil, que gobernó durante casi 58 años.
CUBA
El último adiós a España
Cuba fue la última colonia española en independizarse por su gran importancia económica con la producción de azúcar y tabaco. Durante décadas hubo intentos revolucionarios, como la Guerra de los Diez Años iniciada en 1878 por Carlos Manuel de Céspedes que liberó a sus esclavos y llamó a la rebelión contra España. El gran símbolo de la independencia fue el intelectual y político José Martí, fundador del Partido Revolucionario Cubano. En 1898, tras la explosión del acorazado estadounidense Maine en el puerto de La Habana, Estados Unidos declaró la guerra a España. El conflicto, conocido como la Guerra Hispano-Estadounidense, terminó rápidamente con la derrota española y aceleró la independencia de Cuba que se produjo oficialmente en 1902.
AMÉRICA LATINA
Un continente inacabado
Más de doscientos años después de la independencia, América Latina puede verse como un continente inacabado. El mayor logro fue terminar con el dominio colonial europeo y permitir el nacimiento de naciones soberanas con identidad propia gracias a personajes como Simón Bolívar, José San Martin, el cura Hidalgo, Bernardo O´Higgins o Antonio José de Sucre. El mayor fracaso, no haber conseguido sociedades más igualitarias y estables. El sueño de unidad continental defendido por Simón Bolívar terminó fragmentado en numerosos países, frecuentemente enfrentados entre sí y dependientes económicamente de potencias extranjeras. Como dijo Simón Bolívar, poco antes de su muerte: “He arado en el mar y sembrado en el viento”